Las Aldeas Perdidas de Segura

Llevaba tiempo queriendo hacer esta ruta, pero cuando empecé a investigar en serio me encontré con una pregunta que no esperaba.
¿Por qué el parque natural más grande de España, con 200.000 hectáreas, no tiene casi nadie viviendo dentro?
Esa pregunta cambió completamente el viaje que tenía en mente.

El punto de partida.

Empecé la ruta en Cazorla y puse rumbo a Coto Ríos. Un pueblo clave en esta historia: aquí realojaron a muchas de las familias que fueron expropiadas en las aldeas de Segura. Les dieron una casa nueva y una parcela pequeña.

Quería documentar bien la zona, y la siguiente parada estaba al otro lado de la sierra. Iba justo de tiempo, pero también iba grabando y entrevistando a gente. Esto no era solo una ruta.

El segundo día. La subida que lo cambia todo.

Al día siguiente dejé el asfalto y empezó la ruta de verdad. Quince kilómetros de subida ininterrumpida por pista forestal. Sin descanso.

Esa pista no existía antes de 1960, y no la construyeron para que las familias pudieran bajar al pueblo. La construyeron para que los camiones y las máquinas pudieran subir a demoler sus casas.

Ese detalle se te queda clavado mientras pedaleas.

 

Unos kilómetros más adelante llegué a Los Centenares.

Aquí la historia se vuelve tangible. Solo hay una casa en pie: la de la familia Guijarro. La única familia que se negó a aceptar la compensación, todo lo demás son ruinas. Y aunque la casa siga en pie, la familia no tiene permiso para entrar.

En el documental de YouTube enseño la aldea por dentro.

 

Después de Los Centenares me tocó cruzar por el GR-247 hacia Pontones. No es una senda peligrosa pero sí bastante escarpada, de hecho, hubo bastantes tramos donde tuve que bajarme de la bici y empujarla. Al llegar a Pontones, llené agua, comí y puse rumbo a Santiago de la Espada donde dormí.

El tercer día. El más bonito. Y el más tonto si vas sin prepararte.

Los Campos de Hernán Perea. La altiplanicie kárstica más extensa de España. Más de 60 kilómetros entre 1.600 y 1.800 metros de altitud; Sin cobertura, sin agua, sin absolutamente nada.

El paisaje parece de otro planeta. El problema es que en otro planeta tampoco hay donde repostar.

En invierno, las temperaturas bajan hasta los veinte bajo cero. Suele haber fuertes rachas de viento y, si te quedas sin agua, aquí el siguiente punto donde encontrarla está lejos.

Yo la hice solo. No lo recomiendo. No porque sea imposible, sino porque hay cosas que es mejor no improvisar.

Después de los Campos viene uno de los descensos más bonitos que he hecho. 40km bajando en el pleno corazón de la Sierra de Segura. Para eso mejor ver el vídeo. Hay cosas que las palabras no pueden hacer justicia.

El último día. 

De Pozo Alcón a Cazorla. El Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas es uno de los sitios más bonitos en los que he estado. Pero ahora no puedo verlo sin pensar en lo que hay debajo de estos pinos.

Por eso casi nadie vive aquí, porque a finales de los cincuenta el Estado decidió que estas montañas valían más vacías que habitadas. Y a las familias que llevaban siglos viviendo en ellas las bajaron al valle, casa por casa, generación por generación.

Les quitaron las casas.

Pero no las raíces.

La ruta.

  • Recorrido: Aldeas Perdidas de Segura: Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas
  • Distancia: 220 km
  • Desnivel acumulado: 4.800 m
  • Terreno: Pistas forestales y senderos
  • Bici recomendada: BTT o gravel con mínimo 45mm (Recomendado 50mm)
  • Dificultad: Alta

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⚠️ Los Campos de Hernán Perea no tienen cobertura ni agua. No recomendable hacerlos solo. No es recomendable hacerlo en solitario. Lleva más agua de la que crees que necesitas y un dispositivo de emergencia (Garmin inReach, SPOT o similar).

 

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